A propósito de la reciente jornada electoral que vivió Venezuela, el presidente del Consejo Directivo de Utadeo, Jaime Pinzón, reflexionó acerca de estos comicios que, según menciona, tienden a “prolongar el mandato de Maduro, con propuestas de modificación de la estructura de las ramas del poder”, en su más reciente columna de opinión publicada en El Nuevo Siglo, bajo el título de “De Luis XVI a Maduro”.
Pinzón señala que la primera Constituyente realizada en el mundo fue en medio de la Revolución Francesa, que dio como resultado la muerte del rey Luis XVI. Contrario a la naturaleza de esa constituyente y la de muchas otras, la venezolana se caracteriza por ser “torticera”, logrando que en lugar de fortalecer los regímenes termine hundiéndolos, como sucedió en el caso del general Rojas Pinilla en Colombia, o en Venezuela con la dictadura de Marcos Pérez Jiménez: “El presidente Nicolás Maduro, sin aprender lecciones de la historia, no midió las consecuencias al anunciar el cambio de la Constitución aprobada por la Constituyente de 1999 y sometida a referendo consultivo por su jefe Hugo Chávez”, destaca el consejero.
El columnista menciona que la jornada, que dejó como saldo doce muertos y disturbios en Caracas, es prueba del colapso de la institucionalidad venezolana y agrava la crisis del país vecino: “sobre un total de veinte millones de posibles electores los votantes poco se vieron, los datos del organismo electoral son contradictorios, fue un certamen antidemocrático a pesar de las advertencias de la comunidad internacional”.
Para Pinzón, la integración de un nuevo gobierno solo depende “del desarme de los espíritus”, pues la oposición no está en la capacidad de conducir el Estado y el oficialismo, sin Chávez, deberá aceptar la convivencia solidaria.







