En un informe publicado de la ONG Miningwatch Canada se denuncia que desde marzo la industria minera ha sido declarada “esencial” en muchos países del mundo, permitiéndoles seguir operando en medio de las medidas de paralización.
Desde que los países europeos y latinoamericanos comenzaron a cerrar sus fronteras –entre marzo y abril– la minería en algunos países fue declarada como esencial, permitiendo así que continuaran operaciones. ¿Qué ha pasado con la industria minera durante la pandemia?
Un análisis de la ONG Mining Watch Canada que se publicó esta semana para darle respuesta a esa pregunta se basa en reportes desde los territorios afectados, y en una revisión de casi 500 artículos de prensa, e informes de las empresas y la sociedad civil, de los cuales 180 están directamente ligados a preocupaciones que sostienen/ reportadas por las comunidades y/o trabajadores.
Como resultado del comportamiento de la industria en medio de la pandemia, los autores hacen notar que, mundialmente, los sitios mineros se han vuelto puntos importantes para el contagio. De esa manera, están poniendo en grave riesgo a los trabajadores y a las comunidades indígenas y campesinas aledañas, muchas de las cuales ya sufren impactos en la salud relacionados a la minería. Más de 3,000 trabajadores mineros en 18 países diferentes han reportado brotes en sus campamentos mineros, lo que lleva a temer que el virus se propague entre las poblaciones vecinas ya vulnerables por enfermedades preexistentes relacionadas a la actividad minera. Brotes masivos en las minas de Cobre Panamá (Panamá), Olimpiada (Russia), Lac des Iles (Canadá) y Antamina (Perú) no fueron reconocidos mientras cientos de trabajadores dieron positivo. A pesar de ello las empresas mantuvieron sus operaciones. Según los analistas, la falta de pruebas en muchos lugares y la falta de vigilancia, podría significar que el número de contagiados sea mucho mayor.
Por otro lado, las y los defensores del territorio y del agua viviendo bajo cuarentena están enfrentando mayores riesgos a su seguridad. Reportes desde los territorios muestran cómo las empresas y los gobiernos están utilizando la pandemia para sofocar o reprimir a protestas comunitarias de larga data, como es el caso en las Filipinas, Honduras, Turquía y Ecuador. Defensores están siendo amenazados y asesinados con mayor intensidad en países como Colombia y México. En algunos casos, se está implementando nuevas legislaciones que podría criminalizar aún más a la protesta social o permitir mayor represión.
NOTA ORIGINAL: https://www.elespectador.com/noticias/medio-ambiente/asi-opera-la-mineria-en-pandemia-por-covid-19/






