Por cada millón de pesos que se deja de invertir a causa de la deserción, los colombianos pierden treinta millones
“Vivir al día”, como se le conoce popularmente al hecho que enfrentan muchas personas diariamente a la hora de salir a buscar el sustento para sus hogares, resulta ser un panorama que refleja las condiciones de inequidad social que vive nuestro país. Sin embargo, Óscar Correa, en su columna de opinión en La Patria de Manizales, destaca que esta situación también la han tenido que vivir las universidades públicas.
En su escrito, Correa referencia las palabras del tadeísta José Fernando Isaza, exrector y consejero de la Universidad, cuando este fue invitado a la Comisión Primera del Senado de la República. Allí el académico indicó que, por cada millón de pesos que un estudiante o el Estado dejan de pagar en matrícula, cuando este primero se retira del sistema educativo, la sociedad pierde aproximadamente treinta millones de pesos, que se han invertido en su formación hasta el momento de retiro.
“Son realidades que nuestro Estado no ha sido capaz de afrontar dignamente: Brindar financiación adecuada a las universidades públicas, garantizar la gratuidad o matrícula cero en los niveles socioeconómicos más bajos y brindar educación de mejor calidad”, expresa el columnista.







