Con la crisis por esta pandemia, todo nos cambió en un abrir y cerrar de ojos: la forma de convivir con los demás en el trabajo, en el estudio y hasta en la forma como tomamos los alimentos.
En esta última podemos ganar mucho para nuestra salud y bienestar; en el día a día nos acostumbramos a la vida agitada: nos levantamos corriendo, desayunamos rápido y a diferentes horas con la familia, nos enfrentamos a un tráfico estresante, almorzamos de prisa para cumplir con nuestras actividades, etc. Lo anterior produce en nuestro organismo daños y enfermedades. Ahora, confinados en la casa debemos aprovechar la oportunidad para revertir todas estas malas costumbres; podemos hacer de la mesa un lugar de encuentro, de diálogo, de unidad, buscar el calor de hogar perdido, debemos entrelazar los lazos como familia.
Podemos usar la alimentación como excusa para combatir el aburrimiento, planear y repartir las tareas: qué se va a preparar, quién va ir al supermercado, quién va a cocinar, quién va a arreglar después todo y por último disfrutar al máximo el resultado de estos preparativos en una cena familiar. Juntos podemos salir de esta calamidad, aprovechando las situaciones producidas por el Covid 19, mejorando nuestro comportamiento alrededor la mesa.
Jacquelin Villalobos F.
Nutricionista Dietista
Bienestar - Deportes Utadeo








