En su más reciente columna de opinión publicada en El Espectador, el profesor emérito de Utadeo, Salomón Kalmanovitz, afirma que el país aún no se encuentra en recesión, en la medida que no hay contracción de la actividad económica durante los dos últimos trimestres. Sin embargo, el autor enciende las alarmas, pues trece de los 26 indicadores líderes o anticipados se encuentran en rojo, debido al deterioro del mercado laboral causado por el aumento del desempleo urbano, al tiempo que la producción industrial se contrae, las licencias de construcción caen y disminuye la confianza industrial y del consumidor.
A pesar de la crisis, Kalmanovitz sostiene que la inflación, las exportaciones y el índice de Precios al Consumidor han tenido un buen comportamiento, y así mismo el Banco de la República redujo la tasa de interés de referencia 0,25%. Empero, esta medida fue tomada por el emisor como una señal de cautela ante los riesgos de desaceleración excesiva y de persistencia en la inflación: “El peso se ha revaluado considerablemente en los dos últimos meses, lo que alivia la inflación de bienes importados y transables en general, mientras que los precios de alimentos son los que más han bajado, gracias a la gran cantidad de agua que ha caído”.
En el panorama político, Kalmanovitz sostiene que el clima internacional se encuentra enrarecido por las políticas erráticas del presidente Trump, en tanto la Reserva Federal restringirá la liquidez de Estados Unidos y las leyes de migración harán que los salarios aumenten, generando mayor inflación y endureciendo la política monetaria.







