Un nuevo capítulo de la historia del militarismo en América Latina. Así califica el presidente del Consejo Directivo de Utadeo, Jaime Pinzón López, los hechos políticos recientemente ocurridos en Venezuela. Para el columnista, luego que el Tribunal Supremo rectificara el golpe contra la rama legislativa, lo que queda es una dependencia del régimen de Nicolás Madura a las Fuerzas Militares, a la expectativas que estas decidan cambiar al mandatario o asumir directamente el poder.
Pinzón recuerda que este caso es muy parecido a lo acontecido con Juan María Bordaberry, quien fuera presidente constitucional de Uruguay entre 1972 y 1973 y encabezara la dictadura hasta el año 1976, periodo en el cual disolvió el Congreso, suspendió la participación política y reemplazó a la rama legislativa por un Consejo de Estado, generando que los militares tomaran el poder.
Citando las palabras de Guillermo Cano, Pinzón sostiene que cuando el pueblo no tiene la posibilidad de expresar su acuerdo o desacuerdo libremente sobre la forma de gobierno y los gobernantes, lo que sigue es el caos: “El militarismo es el predominio del elemento militar en un Estado, se confunde con Democracia en el transcurrir de pueblos hermanos. La fórmula de intervención militar se refiere a la tutela ejercida sobre el poder civil con apariencia de legalidad, se domina sin ostentar el control del poder. Solidarios con la gente de Venezuela, manifestamos la urgencia de encontrar el camino que conduzca a coordinar Fuerza y Derecho, a propiciar la indispensable apertura”, destaca el autor.
El consejero hace un llamado al chavismo y a Nicolás Maduro acerca de aceptar su reducida capacidad de maniobra, al tiempo que recuerda que es necesario unificar la Nación y eliminar la opresión: “El experimento de la República “Bolivariana” fracasó, contrastaba con los postulados del Libertador, a él se llegó por la decadencia de los partidos políticos y la corrupción”.







