Ad portas de finalizar el año, y en medio de la agitada agenda legislativa en torno a la Reforma Tributaria, el profesor emérito de Utadeo, Salomón Kalmanovitz, reflexiona, en su más reciente columna de opinión en El Espectador, en torno al presupuesto del próximo año, el cual fue diseñado por el Gobierno Santos pero, ahora, según lo sostiene el ministro de Hacienda, Alberto Carrasquilla, parece insuficiente en 14 billones de pesos, aún cuando en las últimas semanas decidió bajarse a la mitad de esta suma.
En todo caso, el panorama económico para Colombia no se vaticina como el más optimo, en medio de un presupuesto del cual su quinta parte se debe destinar a la deuda pública, que ya alcanza el 44% del PIB: “Las agencias de calificación nos miran con recelo porque, si sigue cayendo el precio del petróleo, podemos llegar a una situación de insolvencia que provoque una estampida de capital, como acaba de pasar en Argentina, algo que se complica con la incompetencia y falta de decisión que ha caracterizado al gobierno del Centro Democrático y al presidente Duque. La reciente devaluación del peso refleja la incertidumbre en la que nos sentimos y cómo nos ven los inversionistas extranjeros”, sostiene Kalmanovitz.
El columnista sostiene que esta situación financiera puede deberse a que el recaudo tributario es inferior al gasto público, el cual era complementado por la renta petrolera, que se vio afectada por la caída en el precio del crudo: “La proyección del recaudo tributario este año puede llegar a 14,7 % del PIB, pero el presupuesto es de 26 % del PIB, o sea que necesitamos refinanciar la deuda para no sufrir una caída brusca del gasto que está ocurriendo de todas maneras”, indica el experto, quien agrega que los últimos gobiernos optaron por aumentar el endeudamiento público, dejando cojo el presupuesto.
Además resalta que el gobierno actuó torpemente al anunciar una nueva reforma tributaria que afectaría a los pobres y la clase media, en lugar de esperar las elecciones regionales del próximo año, y así, diseñar una reforma más estructurada que aumentara el recaudo de manera eficiente y progresiva.







