"En épocas de crisis los gobernantes deben actuar con sensibilidad política y social"
En las últimas dos semanas, Estados Unidos se ha convertido en el epicentro de la pandemia por coronavirus en el Mundo. El número de muertes ha alcanzado el récord desde que se conoció de este virus a finales del año pasado. Para el consejero y exrector de Utadeo José Fernando Isaza, en su columna de opinión en El Espectador, lo que le sucede al país norteamericano se debe, en parte, a las acciones de un gobierno ególatra que ha debilitado al sistema de salud y se ha negado a la evidencia científica.
“Otra causa es, al menos, paradójica: el sistema de salud colapsa, pero no por fallas en los elementos de alta tecnología (escáneres, resonadores magnéticos, ecógrafos...), sino que la falla protuberante fue la carencia de elementos de baja tecnología, como tapabocas, botas hospitalarias, máscaras y demás”, advierte Isaza.
En su texto, hace un llamado de atención a la Alcaldía de Bogotá por no haber logrado llevar alimentos preparados y ollas comunales a las familias más vulnerables de la ciudad, así como a los habitantes de calle y a quienes viven en los inquilinatos pagadiario. Sugiere que adoptar medidas para mitigar el hambre es urgente y que bancos de alimentos como el de la Arquidiócesis pueden ayudar.
“En épocas de crisis los gobernantes deben actuar con sensibilidad política y social, no es el momento para que la Alcaldía firme un contrato por $1.280 millones para que se mida el grado de aceptación de sus políticas. Con estos recursos se puede resolver parte del urgente problema mencionado durante más de un mes. También resulta al menos inoportuno destinar unos $2.600 millones para camionetas blindadas asignadas al Concejo de Bogotá, que hoy sesiona virtualmente”, subraya el tadeísta.
Isaza reitera que urge la aplicación de pruebas para detectar contagiados asintomáticos, y así ayudar a bajar el numero de infectados por día. Recuerda que un sistema de salud como el nuestro puede colapsar facilmente si el número de contagiados que requieren cuidados intensivos y respiradores supera el número de estos.







