La tajada de sandía que marcó el inicio de la independencia de Panamá
Antes de la independencia de Panamá de Colombia, ocurrida en 1903, y de la construcción del Canal en el istmo, los norteamericanos vivían una “fiebre del oro” en esa región centroamericana. Sobre ello versó la más reciente columna de opinión del presidente del Consejo Directivo de Utadeo Jaime Pinzón en El Nuevo Siglo.
El directivo relata el percance que tuvieron cerca de 950 estadounidenses que se aproximaban a embarcarse en el Pacific Mail en Ciudad de Panamá, debido a la confrontación que tuvo un nativo vendedor de Sandías y Jack Oliver, el capitán del buque, desencadenando una gresca que ocasionó la muerte de quince ciudadanos de ese país y dos panameños.
“El presidente Franklin Pierce, partidario de la esclavitud, en Washington estimó en cuatrocientos mil dólares los perjuicios por los muertos y heridos. El gobierno de Bogotá tenía una difícil comunicación con el istmo, no era responsable de lo ocurrido, se inició larga controversia, después de conversaciones y forcejeo Colombia se comprometió a pagar 195.415 dólares por los muertos, 65.070 dólares por reclamaciones anexas, 9.277 dólares por comisiones y 142.637 dólares por intereses. En total, 412.394 dólares en lugar de los diez centavos que el señor Oliver no quiso cancelar”, destaca el columnista.
A cambio de ello, dice Pinzón, los Estados Unidos solicitaron la declaratoria de independencia a Colón y Panamá, así como ceder las islas de la bahía para la instalación de bases militares, al tiempo que se les cedía los derechos del ferrocarril. “el desembarco de tropas en Panamá el diez y nueve de septiembre de 1856, así no hubiese disparos y estas se retiraran en corto tiempo, efectuada pocos meses después del trágico zafarrancho, fue ocupación previa a una serie de incursiones que exacerbaron la xenofobia y el sentimiento nacionalista de los panameños”, afirma.







